Tipos de Riesgos en el Lugar de Trabajo
De lo físico a lo psicosocial: qué son, ejemplos y cómo prevenirlos
No se puede prevenir lo que no se conoce. Antes de poner medidas de seguridad, hay que saber a qué peligros se enfrenta cada trabajador, y no todos son los mismos: el riesgo de quien trabaja en un andamio no tiene nada que ver con el de quien pasa ocho horas frente a una pantalla.
Por eso los riesgos laborales se ordenan en cinco grandes familias. Conocerlas es el primer paso de cualquier evaluación de riesgos y la base sobre la que se construye una buena formación en Prevención de Riesgos Laborales. Vamos a verlas una a una, con ejemplos reales y, sobre todo, con cómo se previenen.
1. Riesgos físicos
Son los que afectan directamente al cuerpo y a la integridad física del trabajador. Suelen ser los más visibles y, también, los que provocan los accidentes más inmediatos. Los más habituales:
- Caídas. Desde altura, en escaleras o por superficies resbaladizas. Son una de las principales causas de accidente laboral. Las favorecen la falta de barandillas, los escalones defectuosos o los suelos mojados.
- Golpes y atrapamientos. Por objetos que caen, herramientas mal almacenadas o maquinaria en movimiento; también el riesgo de quedar atrapado por un equipo.
- Ruido y vibraciones. La exposición prolongada a niveles altos de ruido daña la audición, y las vibraciones pueden provocar trastornos musculoesqueléticos.
- Temperaturas extremas. Trabajar con mucho frío o mucho calor tiene efectos perjudiciales sobre la salud.
2. Riesgos químicos
Aparecen cuando el trabajador está expuesto a sustancias peligrosas —sólidas, líquidas o gaseosas— capaces de dañar la salud. Están presentes en multitud de industrias y entornos:
- Sustancias tóxicas que se inhalan, se ingieren o entran en contacto con la piel: productos industriales, agrícolas o de limpieza. Sus efectos van desde una irritación leve hasta daño orgánico grave o enfermedades crónicas.
- Gases peligrosos, que pueden ser inflamables, tóxicos o asfixiantes (por ejemplo, gases corrosivos en la industria química).
- Polvos y partículas en construcción, minería o fabricación, como el polvo de sílice o el amianto. Su inhalación puede provocar enfermedades pulmonares como la silicosis.
- Mezcla y almacenamiento incorrectos, que pueden desencadenar reacciones peligrosas.
3. Riesgos biológicos
Se refieren a la exposición a agentes biológicos —bacterias, virus, parásitos, hongos y otros microorganismos— que pueden causar enfermedades infecciosas. Son más frecuentes donde hay contacto directo o indirecto con material biológico: sanidad, laboratorios de investigación y agricultura, entre otros.
4. Riesgos ergonómicos
La ergonomía estudia cómo adaptar el trabajo a la persona. Cuando esa adaptación falla, aparecen los riesgos ergonómicos: molestias y lesiones derivadas de la postura, el movimiento o el diseño del puesto. Son silenciosos —se acumulan poco a poco— pero están detrás de buena parte de las bajas laborales. Los principales:
- Posturas forzadas: estar de pie muchas horas, agacharse o inclinarse de forma constante. Provocan dolores de espalda, cuello o extremidades (cajeros, líneas de montaje, construcción).
- Movimientos repetitivos: tareas que se repiten sin descanso y favorecen el síndrome del túnel carpiano, la tendinitis o el codo de tenista.
- Carga física: levantar o transportar pesos sin técnica ni ayudas mecánicas (almacenes, mudanzas, construcción).
- Diseño inadecuado del puesto: mesas, sillas o herramientas que no se ajustan al trabajador.
- Falta de descanso, iluminación insuficiente, vibraciones y el uso de pantallas mal configuradas, que provoca el llamado síndrome visual informático y molestias en cuello, hombros y muñecas.
5. Riesgos psicosociales
Tienen que ver con la organización del trabajo y con las relaciones entre las personas, y afectan a la salud mental, emocional y física. Son los más difíciles de medir y, durante mucho tiempo, los más ignorados. Hablamos de:
- Estrés laboral: carga excesiva, plazos imposibles o falta de control sobre las tareas. Mantenido en el tiempo, puede derivar en ansiedad o depresión.
- Acoso laboral (mobbing): conductas abusivas, humillantes o discriminatorias, ya sean de tipo moral, sexual, de género o racial.
- Falta de apoyo social, problemas de conciliación, inseguridad laboral, alta demanda emocional (sanidad, servicios sociales), violencia en el trabajo y aislamiento, especialmente en el trabajo remoto.
Los riesgos cambian según el sector
Una misma familia de riesgo pesa de forma muy distinta según dónde se trabaje. Estos son los riesgos más característicos de cinco sectores habituales.
Oficinas
El riesgo principal es ergonómico (posturas y uso prolongado del ordenador, con problemas como el túnel carpiano o el dolor de espalda) y psicosocial (estrés por la carga y los plazos). También hay accidentes menores —resbalones, cortes— y problemas de iluminación y ventilación que causan fatiga visual y malestar.
Construcción
Es uno de los sectores de mayor riesgo y por eso exige una formación específica. Destacan las caídas de altura (andamios, escaleras, cubiertas), los golpes y aplastamientos por maquinaria pesada, la exposición a sustancias peligrosas como el amianto o el plomo en demoliciones, y las condiciones climáticas extremas al trabajar a la intemperie.
Informática
Predominan los problemas ergonómicos por el uso continuado de equipos (postura, fatiga visual, trastornos musculoesqueléticos) y el estrés derivado de plazos ajustados y cargas de trabajo intensas.
Cocina
Quemaduras y cortes con aceite caliente, vapor, superficies calientes y cuchillos; resbalones y caídas por suelos con grasa o líquidos; y exposición a calor y humedad, con riesgo de agotamiento o deshidratación.
Peluquería
Exposición a productos químicos (tintes, permanentes) que irritan piel y cuero cabelludo, problemas ergonómicos por trabajar mucho tiempo de pie y en posturas incómodas, y riesgo de cortes con tijeras y navajas.
En todos los casos, la prevención de riesgos laborales es la misma receta: evaluar el puesto, poner medidas, mantener la cultura de seguridad y formar a las personas. Identificar bien el tipo de riesgo es justo el punto de partida.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los principales tipos de riesgos laborales?
¿Qué son los riesgos ergonómicos?
¿Qué son los riesgos psicosociales?
¿Qué riesgos hay en sectores como construcción o cocina?
¿Cómo se previenen los riesgos en el trabajo?
En resumen
Los riesgos laborales se agrupan en cinco familias: físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales. Cada sector —oficina, construcción, informática, cocina o peluquería— combina varias de ellas con distinta intensidad. Identificar bien el tipo de riesgo es el primer paso para evaluarlo, ponerle medidas y, sobre todo, formar a los trabajadores. Esa formación en PRL es la herramienta clave para prevenir accidentes y enfermedades profesionales.
¿Necesitas tu Certificado de PRL?
Manual y test gratis; solo pagas si quieres el Certificado Oficial, válido en toda España.
Sigue leyendo en el blog
Fórmate y certifícate en PRL
Certificado Oficial al instante, adaptado al RD 39/1997.
Ver todos los cursos de PRL926 92 26 58 · cursos-online@academiatecnas.com · L-J 9-20h · V 9-15h